Inspiraciones caústicas (y II)
En segundo lugar, y retomando el tema del articulo del 20 minutos, resulta que dice que “…el que venga a currar y producir beneficio…“, esta es doblemente interesante, porque, en serio, ¿y que hacemos con los “nacionales que no produzcan beneficio”?, otra vez el tema del doble rasero, pero esto es demasiado chorras y ya lo he explicado.
¿Producir beneficio?, interesante concepto, muy capitalista, muy bonito para muchos, aunque el muchach@ que se pegue el viaje que se pegan algunos, que muchos mueran, que haya niños, y que incluso algún gobernante electo diga que hay que echarlos a cañonazos, si vienen a “producir beneficios”, solo los explotamos laboralmente, mas incluso, que a los nacionales.
Inspiraciones caústicas (I)
A partir de este articulo, he estado pensando un poquillo sobre el tema, y la verdad es que me han surgido verdaderas dudas sobre el tema de la delincuencia “extranjera” en este país.
Si se lee entero el artículo, incluyendo los comentarios más valorados, o solo los comentarios mas valorados, porque aunque no he leído las opiniones mas descerebradas -o las he leído rapidito-, aparece algún planteamiento que aunque una lectura inicial pueda sugerir:
El problema no es q los delincuentes y/o putas sean extranjeros, sino la ineficacia de las leyes y la gestión de los casos. El q se porte mal…a la puta cárcel o a su puto país. El q venga a currar y producir beneficio para el país y su familia, bienvenido sea. Y centraros un poco por favor…parece mentira q en pleno siglo XXI todavía estemos con ideologías tan patéticas como el racismo.
Pensándolo un poco, he llegado a la conclusión que no estoy de acuerdo, aunque evidentemente, con matices.
Caminando
Esta es la historia de como empece leyendo un argumentario del PP y acabe leyendo a nuestro amigo Marx, pero de un modo bastante entretenido.
Resulta que leo que el PP tiene un argumentario en el que responsabiliza a Mayo del 68 del fracaso escolar en españa (basado en un discurso de Sarkozy, la vedette de la derecha europea, en horas muy bajas), leyendo dicho argumentario, me encuentro que por lo visto, los progres (los que la RAE define como de ideas avanzadas) todavia añoran el kibutz.
Sorprendido por la palabreja (y admitiendo mi ignorancia otra vez) me da por buscar (por ahi y por alla) y veo que se trata de aquellas comunas (¡laicas!) que se desarrollaron en palestina a partir de 1.909 y que se consideran, en igual medida, los pilares fundamentales de la formacion del estado de israel y el primer experimento de funcionamiento utopico-socilista-comunista-comuna (tache lo que no proceda), asi leyendo, leyendo, uno se entera de como fue el inicio del, tan poco entendido por mi parte sionismo (del que, obviamente surge el antisionismo), tiene mogollon de ramas (socialista, espiritual…se lo dejo a la multitud de lectores su busqueda).
El papa del sionismo y padre del estado de israel es Theodor Herzl, el cual creo la organizacion sionista mundial (organizacion basica para entender la organizacion del estado de israel asi como buena parte de la politica de occidente en este siglo y el anterior) entre otras cosas tras asistir con estupos al afamadisimo Caso Dreyfuss en francia (otro grandisimo descubrimiento), y que entre otras muchisimas cosas (como el escandalo Panama en el que me he enterado que el que hizo el canal de suez e inicio el de panama eran el mismo tio que murio en el mas absoluto anonimato) supuso la famosa carta al presidente de la tercera republica por parte de emile zola, tal vez maximo representante del naturalismo, que como todo el mundo sabe, bebe de las fuentes del, Oh, sorpresa, materialismo historico (facil de encontrar) de nuestro querido carlos.
Asi llegue desde el partido conservador actual, al papaito del comunismo historico, pasando por nuestros amigos los judios, ¿retorcido?, tal vez, ¿interesante?, a rabiar. De hecho, en este tema se podia seguir buscando hasta encontrar practicamente lo que se quiera, relacionando de manera sorprendente, cuestiones aparentemente nada ligadas, San HTML, ruega por nosotros.








