Los intermedios.
Yo creo que es culpa del sistema. Se acostumbran a tomarse muchas libertades, y por mucho que nos empeñemos, yo creo que se tienen que volver algo idiotas, es mas yo creo que es inevitable. Algunos lo disimulan rodeandose de buenos consejeros (o dejando que les miren muchos ojos, como a los politicos, y nada o casi nada se mira a los empresarios, sobre todo a los malos) y la inmensa mayoria suele hacer el ridiculo, mas o menos, en funcion directa de su coeficiente intelectual, o eso se supone.
Son esos jefes que mas creen en la autoridad que en las palabras, son esos que estan a favor de joder a los obreros, porque es necesario…cuanto cuesta mantener la compoturas con esos mediocres, ya lo siento este es uno de los problemas de admirar tanto la inteligencia (que no la sabiduria, la cual persigo, ¿sera un horizonte?), nos suelen poner de los nervios los mediocres, pero solo los que mandan.
Ni tan siquiera son capaces de hacerle ganar dinero a su empresa, son capaces de tomar una decision estupida con tal de salirse con la suya, porque es su unica manera de “brillar”, no con algo que sea brillante de verdad. ¡Son estupidos, estupidos, estupidos!.
A ver si esos jefes que ellos tambien tienen son capaces de darse cuenta de una puta vez, y dejan de perder dinero, que hasta se lo damos nosotros mismos (¡eh?, zp) para que lo pierdan, porque no tienen los huevos suficientes para mandarles a tomar por el culo.
Solo esto para terminar, ¿parte de la solucion esta en que no manden los mediocres (y lo que pasa es que con su sistema se han equivocado al elegir los brillantes) o la verdadera idea es que todos tenemos un sitio…suficiente, no voy a enfangar mas el post.








Si los jefes fueran autenticos lideres, la mayoria de los trabajadores estarian encantados con ellos.Lo normal es que nos caiga algun jefe que no destaque ni por su valia,ni por su forma de tratar a los demás.Tener un mal jefe no significa que la vida ni tan siquiera el trabajo se nos venga encima.Un mal jefe podra intentar,humillarnos,desprestigiarnos,pero no lo conseguirá si ponemos una pared entre sus comportamientos y nuestras emociones.
La mejor herramienta contra un mal jefe será nuestra seguridad a nivel profesional, nuestro distanciamiento emocional y nuestro equilibrio personal.
Recordemos que los malos jefes no permanecen eternamente en los cargos.
El hombre más poderoso es el que es dueño de sí mismo (Seneca)